En el corazón de La Paternal, lejos de los circuitos más tradicionales de la noche porteña, funciona Club Conjura, un espacio cultural que desde junio de 2023 reúne música en vivo, cine, ferias, juegos y distintas expresiones artísticas. Ubicado en Nicasio Oroño 2476, el lugar busca convertirse en un punto de encuentro para artistas, vecinos y público de la escena independiente.
La historia de Conjura está vinculada con la del espacio que anteriormente ocupaba La Comunidad del Sótano, un lugar por el que pasaron músicos de la escena under porteña. Karen, una de las integrantes de Conjura, había trabajado allí como camarera, mientras que Nicolás, otro de los impulsores, solía tocar con su banda. Cuando el lugar cerró, la historia parecía terminada, pero algunos años después ambos tuvieron la posibilidad de recuperar el espacio.
El proyecto comenzó a tomar forma en 2023, después de varios meses de trabajo para acondicionar un inmueble que había quedado bastante deteriorado. Antes de abrir, sus responsables organizaron distintos eventos para reunir fondos y poder poner el lugar nuevamente en funcionamiento. Así nació Conjura, recuperando un espacio que ya tenía una historia ligada a la cultura independiente.
La propuesta busca ser algo más que un bar con recitales. Conjura funciona como un club cultural, con música en vivo, cine, ferias, juegos de mesa, metegol, pinball, arcade y biblioteca. La intención es que diferentes actividades puedan convivir y que quienes llegan por una banda también puedan quedarse a jugar, mirar una película o encontrarse con otras propuestas.
La música, de todos modos, ocupa un lugar central. El escenario está pensado especialmente para bandas emergentes y artistas de la escena independiente, con una programación que atraviesa géneros como el rock, punk, hardcore, emo, psicodelia y distintas variantes de la música alternativa. Para muchos proyectos que todavía están construyendo su público, estos espacios representan una de las primeras oportunidades para tocar frente a una audiencia.
Pero la agenda de Conjura no se limita a los recitales. Durante 2026, por ejemplo, el espacio recibió ciclos de cine como De Otra Vida, con películas como Gummo, The Blair Witch Project y Aftersun, además de funciones organizadas por Cineclub Paraíso. También hubo exposiciones, ferias y encuentros que combinaron distintas disciplinas artísticas.
Esa combinación es parte de la identidad del lugar. La idea de comunidad atraviesa buena parte de la propuesta, desde la programación hasta la propia decoración del espacio. Murales, objetos vinculados con la música, máquinas recreativas y elementos aportados por quienes forman parte del proyecto convierten al club en un lugar con una estética propia.
Conjura también participa de la vida cultural del barrio. En 2026 formó parte de las actividades organizadas por los 122 años de La Paternal, integrándose a una red de espacios y organizaciones que buscan fortalecer la identidad cultural de la zona. En ese sentido, su crecimiento acompaña el surgimiento de nuevas propuestas independientes que encuentran en el barrio un territorio fértil para desarrollar actividades.
En tiempos en que buena parte de la música se descubre y consume a través de plataformas digitales, lugares como Conjura recuperan una experiencia fundamental: el encuentro cara a cara entre artistas y público. Una banda puede llegar con pocas canciones, tocar frente a unas decenas de personas y encontrar allí sus primeros seguidores; del otro lado, el público puede descubrir proyectos que todavía no aparecen en los grandes escenarios.
A tres años de su apertura, Conjura se convirtió en uno de esos pequeños espacios que ayudan a mantener viva la cultura independiente porteña. Sin pretender competir con los grandes centros culturales o estadios de la ciudad, construyó una propuesta propia en La Paternal: un lugar para escuchar música, mirar cine, jugar, encontrarse y descubrir artistas. Una pequeña conjura cultural que sigue creciendo desde el barrio.
