HomeCulturaLa Paternal, entre el tango y el rock

La Paternal, entre el tango y el rock

Published on

spot_img

Hay barrios que pueden leerse a través de su arquitectura, de sus clubes o de sus personajes. La Paternal también puede recorrerse desde la música. Durante décadas, sus calles fueron escenario de bailes, cafés y clubes donde el tango encontró un público fiel, mientras por sus veredas pasaron músicos que luego llevarían los sonidos porteños mucho más lejos.

Uno de los nombres inseparables de esa historia es Osvaldo Fresedo. Llegó al barrio cuando tenía diez años, cuando su familia se instaló en una quinta ubicada en Avenida Del Campo 1270, en un lugar que hoy ocupa una de las numerosas marmolerías de la zona. Fue allí donde comenzó su relación con el bandoneón. Su carrera artística se extendió durante 63 años, período en el que llegó a grabar unas 1250 composiciones.

Sus primeros pasos estuvieron ligados a los espacios cotidianos del barrio. Una de sus actuaciones iniciales tuvo lugar en el bar “El Cano”, sobre la calle que lleva ese mismo nombre. Más tarde, junto a su hermano Emilio y un amigo, creó el trío Cordón de la Vereda, bautizado así porque los ensayos se realizaban precisamente en la calle. En 1913 empezó a presentarse en el café “Paulin”, ubicado sobre Donato Alvarez, entre Avenida San Martín y San Blas.

Fresedo, Maglio y la identidad musical del barrio

El crecimiento de su popularidad le valió el apodo de “El pibe de la Paternal”, una manera de diferenciarlo de Pedro Maffia, conocido entonces como “El pibe de Flores”. En 1917, acompañado por el bandoneonista Vicente Loduca, registró para el sello Víctor su primer tema, el tango “Amoníaco”, compuesto por él mismo.

Poco después integró un trío junto a Cobian y Tito Roccatagliata, una formación que tuvo una influencia importante en la transformación que atravesaría el tango durante la década de 1920. Aunque la propuesta de Fresedo llegó a identificarse con ambientes sociales acomodados, su música conservó una fuerte raíz arrabalera. El éxito fue creciendo hasta alcanzar una dimensión extraordinaria: en 1927 llegó a sostener simultáneamente cinco orquestas en actividad.

Su aporte no se limitó a la composición o a la dirección. Fresedo experimentó con nuevas sonoridades para el género y sumó instrumentos como el arpa y el vibráfono, además de incorporar la batería de manera moderada. También tuvo especial cuidado en la elección de sus intérpretes vocales. Por sus orquestas pasaron Roberto Ray, Ricardo Ruiz, Oscar Serpa, Osvaldo Cardó, Armando Garrido y Héctor Pacheco. Entre sus obras más recordadas aparece “Vida mía”, aunque su repertorio también incluye “Pimienta”, “Arrabalero” y “Sollozos”.

Otro músico vinculado a la historia musical de La Paternal fue Juan “Pacho” Maglio. Aunque su nombre suele relacionarse con Almagro, formó parte de la escena cotidiana de la zona y era habitual encontrarlo en espacios como los cines “Taricco” y “Oeste”, dentro de ese circuito cultural que se desarrollaba alrededor de la Avenida San Martín.

Maglio compuso numerosos tangos y entre ellos existe uno especialmente ligado al barrio: “La Paternal”, escrito alrededor de 1920. La obra recupera sonidos y rasgos propios de los primeros tiempos del tango y deja en evidencia el vínculo afectivo del músico con ese territorio. Maglio vivió junto a su primera esposa, Concepción Costa, en Osorio y Avalos, en la zona conocida como la Isla.

Su importancia para la evolución del género también estuvo relacionada con el papel que le otorgó al bandoneón. Fue uno de los primeros en convertirlo en instrumento solista y en incorporar solos a capella en sus registros, incluso dentro de fragmentos provenientes de la ópera.

Por eso, caminar hoy por La Paternal también puede ser una forma de reconstruir una parte de la historia del tango porteño. El barrio fue uno de los lugares desde los cuales aquella música nacida en los márgenes comenzó a expandirse hacia otros sectores de Buenos Aires y, finalmente, hacia el resto del mundo. Para muchos vecinos, todavía existe una asociación inevitable entre determinadas calles y aquellos compases que remiten a Fresedo o Maglio.

Pero la identidad musical de La Paternal no quedó detenida en el tango. Con el paso de las décadas, el barrio también fue escenario del nacimiento y desarrollo de distintas expresiones del rock. Entre ellas aparece Memphis, banda que tuvo entre sus fundadores a Emilio Villanueva, saxofonista y vecino de la zona. En su propia casa comenzaron los ensayos del grupo hace más de 25 años. La formación, que alcanzó varios discos de oro, contribuyó a recuperar y popularizar el blues, un género que volvió a ganar presencia en la escena musical contemporánea.

Y si de rock y pertenencia barrial se trata, resulta imposible no mencionar a Norberto “Pappo” Napolitano. El músico formó su primera banda junto a un primo médico, un psicólogo y un tapicero, antes de convertirse en una de las figuras fundamentales del rock argentino. Después llegarían otras bandas vinculadas a la historia del género, como “Los abuelos de la Nada” y “Los Gatos”.

Pappo mantuvo siempre una relación particularmente fuerte con La Paternal. Su identificación con el barrio era tal que alguna vez expresó: “si yo fuera famoso y me fuera de La Paternal, estoy ofendiendo mis principios, a mi tierra y a mi vida”. Detrás de su figura de músico reconocido permanecía la identidad del vecino del barrio, aquel muchacho de voz áspera que nunca terminó de despegarse de sus calles.

Esa pertenencia adquirió incluso una dimensión colectiva: vecinos de La Paternal impulsaban un movimiento para que una plaza del barrio llevara su nombre. Así, entre bandoneones, cafés, clubes, guitarras y escenarios, la historia musical de La Paternal continuó construyendo una identidad propia, atravesada por distintas generaciones y estilos.

Últimos artículos

Inundación en Caballito por obras de AySA: el agua cubrió varias cuadras y hubo un corte de tránsito

Una intervención sobre la red de agua potable provocó complicaciones durante la mañana de...

De La Paternal al Tortoni: la famosa torta de ricota porteña que desembarcó en el café más antiguo del país

Una receta con más de ocho décadas de historia dejó las calles de La...

Impulsan que una calle de La Paternal lleve el nombre del cineasta Raymundo Gleyzer

La identidad de La Paternal podría sumar una nueva referencia a una de las...

Alumnos de La Paternal impulsan un corredor verde deportivo bajo el viaducto de Warnes

Un grupo de estudiantes de séptimo grado de la Escuela N° 13 del Distrito...

Te puede interesar

Inundación en Caballito por obras de AySA: el agua cubrió varias cuadras y hubo un corte de tránsito

Una intervención sobre la red de agua potable provocó complicaciones durante la mañana de...

De La Paternal al Tortoni: la famosa torta de ricota porteña que desembarcó en el café más antiguo del país

Una receta con más de ocho décadas de historia dejó las calles de La...

Impulsan que una calle de La Paternal lleve el nombre del cineasta Raymundo Gleyzer

La identidad de La Paternal podría sumar una nueva referencia a una de las...