El Pasaje funciona desde 1983 y es conocido como El Bodegón de las Abuelas. Su propuesta apuesta por la cocina casera y abundante, con recetas que atraviesan generaciones.
Desde 1983, El Pasaje mantiene su promesa de cocina casera en una esquina estratégica del límite entre Villa Crespo y La Paternal. Su carta, centrada en milanesas a la napolitana, carne al horno y pastas, continúa siendo la columna vertebral del lugar, que muchos conocen mejor como El Bodegón de las Abuelas.
Las dos hermanas uruguayas, María del Carmen y Teresa Rizzo, han estado al frente desde los comienzos, cuando el objetivo era alimentar a los trabajadores de la zona. Con el paso del tiempo, la propuesta casera se fue propagando de boca en boca y hoy atrae a comensales de distintos barrios de la ciudad, que buscan platos abundantes y recetas heredadas.
Un lugar de memoria y cocina de casa
Entre los clientes habituales figuran reconocidos nombres de la cultura uruguaya y porteña, añadiendo un aire de homenaje a las recetas que sostienen a la casa desde hace décadas. El negocio mantiene el formato de familia: Carmen se encarga de la atención y del recibimiento, mientras Teresa, con su cocina a cuestas, se ocupa de los menús y de la producción diaria.
La rutina diaria empieza temprano: a las 4 de la mañana Teresa prepara postres como flan, budín de pan y tarantela para acompañar el almuerzo. El menú del mediodía se define sobre una pizarra y ronda los $9.900, con tres opciones que varían según la temporada y la inspiración del día. El local abre de lunes a viernes, de 8 a 16, y a la hora de la comida la vereda suele llenarse.
Entre las recetas clásicas de la casa se destacan colita de cuadril al horno, pastel de papas, filet de merluza con puré, milanesas a la napolitana, supremas, tortillas y pastas. Platos que llevan el sello de una cocina que se transmite de generación en generación, y que mantienen vivo el sabor de las memorias familiares en cada bocado.

