La exhibición dejó claro el fervor por la F1 en la ciudad. La escena reunió a público diverso y mostró la capacidad de Buenos Aires para albergar grandes eventos sin perder su esencia.
El rugido del motor V8 que condujo Franco Colapinto se escuchó a lo lejos y se convirtió en la señal de un regreso esperado: la Fórmula 1 volvió a brillar en Argentina tras 14 años, en una exhibición que llevó a la gente a las calles y a vivir una jornada histórica en Palermo.
La ciudad respiró la emoción de ver a un piloto argentino recorriendo las avenidas Libertador y Sarmiento, ante una multitud que superó las 600 mil personas. El trazado callejero, que abarcó aproximadamente tres kilómetros y tuvo como eje central el Monumento a los Españoles, terminó por consagrar a Colapinto como el primer argentino en pilotar una máquina de F1 sobre el asfalto porteño tras décadas de espera.
Una fiesta para los amantes de los fierros
La demostración reunió a familias, jóvenes y curiosos que llegaron desde temprano, con carteles y merchandising que mostraban el nombre del piloto pilarense y los colores de Alpine. Los edificios cercanos se transformaron en tribunas improvisadas, con banderas y vítores que flotaban entre las calles de la ciudad.
En medio de un fin de semana de intensas actividades culturales y deportivas, la exhibición brilló gracias a la organización de diversas áreas municipales, que coordinaron seguridad, tránsito, espacios públicos y servicios de emergencia. Se prohibió el acampe y la venta ambulante, y se implementó un operativo de limpieza para garantizar que todo transcurriera sin contratiempos.
Colapinto recorrió el circuito a bordo de un icónico coche de carrera: un Lotus E20 de 2012 que, según el propio piloto, seguía teniendo una potencia y un rugido que sorprendían incluso a los asistentes más familiarizados con la Fórmula 1 actual. El sonido del motor cautivó a los presentes y dejó en claro que la experiencia tenía un alto impacto sensorial.
Con cada vuelta, la multitud estallaba en aplausos y cantos, y hubo momentos de emoción cuando el público pudo ver de cerca la tecnología que dejó huella en la historia de la F1. En un segundo tramo de la exhibición, Colapinto volvió a hacer vibrar el entorno con una segunda pasada que dejó sin palabras a muchos y consolidó la idea de que este tipo de eventos pueden funcionar como plataforma para el desarrollo local del automovilismo.
Más allá de la pista: la visión de la ciudad
Durante la jornada, el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó la importancia de la experiencia para proyectar a Buenos Aires como un centro global de eventos. «Esta fue una gran oportunidad para mostrarle al mundo la pasión que tenemos por los fierros y la capacidad de la Ciudad para organizar eventos de este tipo», afirmó, acompañado por su esposa, la periodista María Belén Ludueña. También dejó una mirada ambiciosa: «Ya tenemos confirmado el MotoGP para el año que viene y queremos ir por más: que el sueño de la F1 en el Autódromo se haga realidad en poco tiempo».
En la intervención de Macri también se reforzaron las sensaciones de que la ciudad está en condiciones de competir con las grandes plazas automovilísticas del mundo. El propio Franco Colapinto, al cierre de la jornada, expresó su deseo de ampliar este camino hacia una fecha de Fórmula 1 en Argentina en un corto plazo: «Ojalá que dentro de muy poquito tengamos un Gran Premio de Fórmula 1 en Argentina».
La organización también permitió que la gente presenciara un cierre festivo, con la presencia de personalidades de la escena local y la participación de artistas que aportaron color y música para celebrar el momento histórico. Entre los momentos destacados, dos figuras de peso protagonizaron el cierre, subrayando el orgullo de ver a la ciudad como escenario de un evento de tal magnitud.
La última escena no terminó en la pista, sino en la calle: Colapinto recorrió el circuito en la caja de un camión para saludar a la multitud, acompañado por Bizarrap, quien también formó parte de la experiencia. El propio piloto declaró: «La pasé espectacular y le demostramos a la gente de la Fórmula 1 que nos merecemos una fecha en la Argentina».

